El seguro de comunidades protege los elementos comunes del edificio frente a daños, responsabilidades y siniestros, garantizando la tranquilidad de propietarios y administradores de fincas.
Una comunidad de propietarios necesita un seguro adaptado a sus características. Te ayudamos a contratar una póliza que cubra los riesgos habituales del edificio y cumpla con la normativa vigente.
Aunque no existe una obligación legal en todo el territorio nacional, contratar un seguro para comunidades es una decisión sumamente acertada. Estas pólizas destacan por su gran versatilidad, permitiendo que cada junta de propietarios diseñe un plan a medida, seleccionando las coberturas que mejor se adapten a las características específicas y requisitos de su inmueble.
Las coberturas pueden variar según la póliza, pero habitualmente incluyen:
Responsabilidad civil de la comunidad
Daños por agua, incendio y fenómenos atmosféricos
Asistencia y mantenimiento del edificio
Defensa jurídica
No te limites a lo básico: añadir coberturas adicionales marca la diferencia ante imprevistos. Asegurar la armonía visual del edificio tras un siniestro o proteger las instalaciones comunes (como piscinas, zonas verdes o trasteros) frente a hurtos es una inversión inteligente. Además, muchas pólizas permiten incluir el resguardo de los coches estacionados en el garaje comunitario.
Este seguro está pensado para comunidades de propietarios, administradores de fincas y edificios residenciales que desean proteger adecuadamente sus zonas comunes y responsabilidades.
Analizamos las características de tu edificio y te ayudamos a contratar el seguro de comunidades más adecuado, trabajando con corredurías especializadas.